¿Crisis? Tiempo de innovar. Modelos comerciales en la base de la pirámide.

En un artículo bastante esclarecedor Jorge Boza pone en cuestión ¿Qué tan cierto es eso de innovar o morir? y afirma que innovar no es mejorar, no es adaptar, no es agilizar, no es utilizar. Innovar es cambiar.

¿Cuál o cuáles son esos cambios? ¿Qué tenemos qué cambiar? Hay cierta correlación entre la innovación y la tecnología. Aunque no por ser una empresa tecnológica o implementar tecnología podríamos afirmar que estamos innovando.

De hecho, las empresas consideradas “innovadoras” innovan para sobrevivir en el mercado, un mercado ya existente, un mercado de clientes. Lo que Boza llama Mercado de mejores y peores. Luego de la versión 7 de un producto no es difícil adivinar que vendrá la versión 8; con algunas mejoras que le permitirá atender a sus consumidores y fidelizarlos.

Ahora, en el mercado de los únicos los consumidores no existen. Hay que realizar innovaciones de mercado. Hay que crear el mercado y todo lo que eso implica. Básicamente convertir a no consumidores en consumidores. En “The Poverty Paradox”, Efosa Ojomo nos cuenta en esta charla TED las vicisitudes que atraviesan las economías más pobres del planeta y cómo la innovación ayudó a muchos a salir de allí.


Creando mercado: Innovación comercial en la base de la pirámide.

Según el Banco Mundial son 767 millones de personas las que viven con menos de U$D 1,9 por día. Sin embargo, como afirma la BBC, si cambiamos este indicador y consideramos a aquellas personas que viven con menos de U$D 5,5 por día la cifra treparía a un alarmante 48,4% de la población mundial afectando a 3460 millones de personas.

En la Argentina parece repetirse la tendencia: Cien empresas son las responsables de un tercio del PBI del país. Del otro lado, la pobreza afecta al 32% de los argentinos según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) siendo un flagelo para casi 11 millones de argentinos. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el INDEC registra unas 393.000 personas bajo la línea de pobreza.

Empujadas por la crisis y por consumidores más conscientes del impacto de los mercados sobre la vida social, las empresas deben considerar ser parte de la solución de la pobreza. En este sentido, surgen iniciativas como Sistema B o la mirada de empresas sociales por el Premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus.

¿Es utópico pensar en que las empresas puedan tener un modelo comercial pensado en un mercado de no consumidores? Los microcréditos, las empresas B y muchas otras iniciativas podrían brindar una nueva mirada. ¿Su empresa está pensando dejar de batallar en un mercado dónde todos batallan? Si innovar es cambiar, quizás debamos abandonar por un momento y salir de la caja de nuestro pensamiento.

Salir de la caja es un término muy usado por creativos e innovadores. ¿Y si no hay caja? Una historia que se le asigna al budismo cuenta que un maestro le dijo a su alumno: “El budismo es cómo saltar al vacío. Hay dos noticias: la mala, es que no hay paracaídas. La buena, tampoco hay piso”.

Nuestra mente busca el piso, como nuestro pensamiento busca confirmarse a sí mismo. Buscamos insistir en los mismos modelos, las mismas estructuras.  La crisis, atribuidas al cambio, pueden ser un buen momento para abandonar estructuras y saltar al abismo del cambio.