Las Fintech B2B y su desarrollo en Latam

Hace unos 13 años, exactamente el 28 de febrero de 2005, escribimos junto con Guillermo Nudelman, socio de @SDD, un artículo que fue publicado en The Global Treasurer (@theglobaltreasurer), “Is Latin America Ready for EIPP?”. En él hablábamos sobre las posibilidades de desarrollo del Electronic Invoicing Presentment and Payment (EIPP) o e-Invoicing en LATAM. Nos referíamos acerca de la potencialidad de estas nuevas tecnologías, ya que habíamos observado que en muchos países de la región los pagos se realizaban en formatos no electrónicos, pero que distintos gobiernos estaban impulsando el cambio tecnológico hacia la factura electrónica y destacaban los distintos beneficios que implicaba la adopción de estas nuevas soluciones. Grande fue mi sorpresa leyendo, un artículo del 19 de junio de 2018, “The 5 most promising B2B Fintech areas to watch for”, publicado por www.netscribes.com donde mencionan a @e-invoicing como la segunda área a considerar como estratégica. Parecía la eterna promesa.

Trece años después, tecnológicamente el mundo es otro. Y sin embargo, en este sector, el mercado está comenzando recién a acelerar su desarrollo, debido naturalmente a las nuevas tecnologías y a la convergencia en soluciones tanto para quién compra como para quién vende.

El tema no es la factura electrónica, sino que hacer con ellas, como integrar las mismas con los distintos procesos de negocios, con los distintos medios de pago, con los bancos y con las otras fintech que se han desarrollado y que están en proceso de lanzamiento.

Las empresas que desarrollen este tipo de plataforma deberán modificar el status-quo, ya no deberán solamente hablar de que estas soluciones:

1.- Facilitan la reducción de costos: Ya está comprobado que la facturación electrónica agiliza los procesos de facturación y aprobación, reduciendo los costos operativos.

2.- Mejoran la gestión de los fondos a corto plazo: Acorta el ciclo de facturación, optimiza el proceso de pago del cliente y al proporcionar medios de pago online reduce el DSO (day’s sales outstanding).

3.- Agilizan el proceso de las cuentas por cobrar y las conciliaciones entre empresas y clientes. Es una ayuda para hacer coincidir los pagos recibidos con las cuentas por cobrar pendientes. Imaginen que un solo pago puede representar múltiples facturas, algunas de las cuales pueden diferir de la cantidad facturada, debido a envíos dañados, errores de procesamiento y descuentos no aplicados, entre otras razones.

La nueva plataforma deberá integrar a los distintos actores del ecosistema de negocios y financiero en un market place haciendo mucho más ágil los procesos de purchase-to-pay y order-to-cash a través de nuevas funciones y servicios que integren a las empresas facturadoras, empresas o comercios pagadores, bancos y regulaciones, múltiples medios de pago (incluyendo las billeteras digitales y otros medios que han surgido en los últimos años), cámaras compensadoras mayoristas y minoristas, y agregando nuevas funcionalidades que optimicen tanto la seguridad como la automatización de procesos de negocios.

Hay empresas que ya están operando este tipo de soluciones, pero para darle escalabilidad hay que cambiar el modelo, mejorando la experiencia de los usuarios, reduciendo aún más los costos y dando interoperabilidad al sistema. Ojalá en los próximos meses podamos escuchar que este nuevo paradigma se transforme en una realidad.

Por cierto, es seguro que en los próximos tres años (y no trece) la situación será totalmente diferente.

Pedro W.Trejo

Senior Marketing & Banking Consultant